La pena de muerte, de Maria Elena Walsh
Enlazo este post con el anterior, de Armiño Negro.
En él reivindica ella la lucha de Maria Elena contra las injusticias sociales y politicas y su denuncia contra las arbitrariedades de la dictadura.
En el ámbito literario infantil, Walsh fue de una imaginación y una gracia incontenibles. En lo sociopolítico, su pluma fue un arma de denuncia sutilmente feroz y certera.
Mi amigo Rin Rin Renacuajo me ha hecho llegar este manifiesto de Maria Elena Walsh, que grita por si solo y que, al menos de mi parte, no necesita de comentarios adicionales.
La pena de muerte, de María Elena Walsh
Fui lapidada por adúltera. Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella, arrojó la primera piedra, autorizado por los doctores de la ley y a la vista de mis hijos.
Me arrojaron a los leones por profesar una religión diferente a la del Estado.
Fui condenada a la hoguera, culpable de tener tratos con el demonio encarnado en mi pobre cuzco negro, y por ser portadora de un lunar en la espalda, estigma demoníaco.
Fui descuartizado por rebelarme contra la autoridad colonial.
Fui condenado a la horca por encabezar una rebelión de siervos hambrientos. Mi señor era el brazo de la Justicia.
Fui quemado vivo por sostener teorías heréticas, merced a un contubernio católico-protestante.
Fui enviada a la guillotina porque mis Camaradas revolucionarios consideraron aberrante que propusiera incluir los Derechos de la Mujer entre los Derechos del Hombre.
Me fusilaron en medio de la pampa, a causa de una interna de unitarios.
Me fusilaron encinta, junto con mi amante sacerdote, a causa de una interna de federales.
Me suicidaron por escribir poesía burguesa y decadente.
Fui enviado a la silla eléctrica a los veinte años de mi edad, sin tiempo de arrepentirme o convertirme en un hombre de bien, como suele decirse de los embriones en el claustro materno.
Me arrearon a la cámara de gas por pertenecer a un pueblo distinto al de los verdugos.
Me condenaron de facto por imprimir libelos subversivos, arrojándome semivivo a una fosa común.
A lo largo de la historia, hombres doctos o brutales supieron con certeza qué delito merecía la pena capital.
Siempre supieron que yo, no otro, era el culpable. Jamás dudaron de que el castigo era ejemplar.
Cada vez que se alude a este escarmiento la Humanidad retrocede en cuatro patas.
Fuente: Literatura.org
MADAME ROSA
Tags: maria elena walsh, pena de muerte
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20 ene 2011 | 02:51 PM
El gran problema de la humanidad es que no aprende de sus errores, que quiere imponer el orden avivando por la reveldia del desorden, wue no recuerdad lo que esta mandado sin esperar que lo mande queriendo el poder de mandar.
Los grandes jueces , los mas crueles de la historia han sido los que creen que ellos tienen la razon y la forma de cambiar al mundo, cuando el mundo no necesitacambio, el cambio lo necesitamos nosotros individual, y hacia una mejos coexistencia.
Buen escrito para filosofar ,,,,,,
Besos amigo querido
GIA
20 ene 2011 | 03:53 PM
Hola coincido con gia totalmente ! aveces creo que la humanidad no tiene memoria
por eso no aprende nada, siempre cae en lo mismo !
demonios !
besitos y buen dia ;)
patty ;)
20 ene 2011 | 05:25 PM
Este escrito de Walsh es una denuncia y una protesta por la pena de muerte, ley implementada en algunos países.
No se puede pretender erradicar la violencia con más violencia. Nadie tiene el derecho de quitarle la vida a nadie. El delincuente delinque y merece una pena, que podría ser prisión de por vida. El estado delinque al privar de la vida a un ser humano, sólo que a este último lo respalda la ley. El asunto está en que al Estado le resulta más económico matar que mantener a una persona preso de por vida.
Así es, el cambio lo necesitamos nosotros. Pero, ¿cuándo empezaremos? Ningún cambo se hace siendo mero espectador. Creo firmemente que para que exista un cambio se necesita la acción y de ella carecemos en estos tiempos que corre. En este caso, la acción sería pronunciarnos en contra de la pena de muerte para que sea erradicada de esos países. Independientemente que en nuestros países no exista esa ley, estamos en la obligación de apoyar a los distintos organismos que están en contra de ella.
La vida es un derecho sagrado de todos (as)
Abrazos.
P.D. Enri, me di cuenta de mi error en la respuesta a tu comentario. Te doy las disculpas del caso y enmendaré eso. Besitos.
20 ene 2011 | 10:03 PM
Su destino fue el panteón por fomentar pensar diferente al montón.
Hay peores criminales con inmunidad, y ni si quiera ellos merecen pena de muerte porque hay crímenes que no son suficientes pagarlos con esta pena. A veces resulta un castigo bondadoso, muy aparte del derecho a la vida y a la regeneración.
Emotivo post. Saludos broth!
Paz.
20 ene 2011 | 10:06 PM
Perdón, me expresé mal. Dije peores criminales, como aceptando que la escritora lo fue y obviamente no es así. Peores que un timador de carteras, que un asaltante en mercados, que un pandillero, fue lo que quise decir.
Paz.